Fecha Publicación - Hora

Queda ya muy poco para que termine la primera parte del año escolar, que además de estar a media marcha a causa de la pandemia de covid-19 y una alternancia limitada, también se afecta por estos días porque gran parte de los educadores del sector público están vinculados al paro nacional. Como están las cosas, muy seguramente llegará el periodo de vacaciones de mitad de año sin que el panorama tenga un cambio sustancial, lo que afecta de manera grave el aprendizaje de los niños y jóvenes matriculados en escuelas y colegios públicos.
Así estamos desde comienzos del año pasado, cuando se introdujo de manera improvisada una virtualidad que desnudó graves falencias en materia de conectividad y de cobertura con herramientas tecnológicas. Así, los jóvenes estudiantes han visto menguada la calidad de la educación que reciben por diversos factores que involucran la obligada inasistencia a las sedes, los problemas con el internet, una alternancia parcial y los paros de educadores. La esperanza es que en el segundo semestre del año se pueda comenzar a recuperar tanto tiempo perdido.
La disculpa de la falta de vacunas para los educadores ya no tendrá piso, desde esta semana empezaron a suministrarlas a todos los miembros del magisterio en Manizales y Caldas. Comenzaron con 7.420 dosis, y en próximos días llegarán más. Para el 5 de julio, cuando termine el periodo de vacaciones, los 9.570 maestros de colegios públicos y privados deberán estar inoculados, con lo que podrán regresar a los colegios y dictar de manera presencial sus clases. Debido a los protocolos de bioseguridad, seguramente se tendrá que manejar el concepto de alternancia por un tiempo. Sería ideal poder tener en julio, al menos, al 70% de los estudiantes en las aulas.
Indudablemente, durante estos cerca de 15 meses se ha generado una pérdida de competencias básicas en los alumnos y la calidad educativa ha sufrido un duro golpe. Se necesita un gran compromiso de los educadores para ponerlos al día. Lo ideal sería que muy pronto, por tardar en septiembre, el total de los alumnos caldenses estén de regreso a las aulas, y que al final del año se hayan podido cerrar un poco las brechas que se vieron aumentadas durante este tiempo entre quienes avanzaron más rápido en alternancia y virtualidad frente a quienes no pudieron hacerlo.

En las nuevas condiciones habrá que ser muy creativos para evitar el hacinamiento en los salones, menos si son lugares con poca ventilación. También hay que asegurar que las condiciones sanitarias de las sedes educativas sean óptimas, para que no haya problemas con el lavado correcto de manos y demás comportamientos higiénicos que evitan contagios. Las autoridades nacionales, departamentales y municipales deben garantizar todas las condiciones para una estancia saludable en los colegios. El regreso a las aulas también servirá para enfrentar los problemas de salud mental que aparecieron o se han profundizado durante este tiempo, y que de seguir fuera de las aulas podrían agravarse. Hoy, la presencialidad es lo más saludable.